lunes, 17 de diciembre de 2012

¿Cree usted que porque soy pobre, oscura, simple e insignificante no tengo alma ni corazón? Tengo tanto corazón y alma como usted. Y si Dios me hubiera bendecido con belleza y riqueza, haría que fuera tan duro para usted dejarme como lo es para mí dejarlo a usted.

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