¿Cree usted que porque soy pobre, oscura, simple e insignificante no tengo alma ni corazón? Tengo tanto corazón y alma como usted. Y si Dios me hubiera bendecido con belleza y riqueza, haría que fuera tan duro para usted dejarme como lo es para mí dejarlo a usted.
No hay comentarios:
Publicar un comentario